Guia para cultivar frutillas en casa

Cultivar frutillas en casa es sencillo si controlas la luz, el sustrato y el riego. Sigue esta guía práctica para tener una buena cosecha en macetas o huerta.

1. Elección de la planta o semilla

2. Maceta y sustrato ideales

PREPARACIÓN DEL SUELO

Se debe realizar con bastante anticipación para modificar con éxito aquellas características del terreno que afectan todas las etapas del desarrollo de una planta, permitiendo una adecuada relación planta-suelo-agua-aire.

En la planta de frutilla esta labor es fundamental para el posterior desarrollo y rendimiento. Se deben efectuar labores profundas (mayor a 40 cm) para obtener buenos resultados. Los objetivos son:

El mulch es una capa de polietileno que se coloca sobre la platabanda cubriéndola totalmente, con los siguientes objetivos:

El ancho del polietileno dependerá de las medidas finales de la platabanda, ya que debe quedar bien ajustado para cubrir todo, incluyendo los costados. Generalmente se usa de 1,4 m de ancho.

RIEGO DE POSPLANTACIÓN

Después de la plantación se debe regar varias veces en el día por tiempos cortos, la idea es mantener la humedad constante sólo cerca de las raíces. Se debe tener precaución de no realizar riegos muy largos en esta etapa de desarrollo.

En plantaciones de verano, posterior a la plantación se darán diariamente riegos cortos de preferencia por aspersión para mantener una humedad adecuada.

Los riegos de primavera en adelante deben mojar hasta 30 cm de profundidad, y al menos 1 vez por semana es necesario un riego más largo para evitar la concentración de sales a nivel radical.


PODA DE ESTOLONES

Los estolones ejercen un efecto limitante sobre el desarrollo de la parte aérea, reduciendo la formación de coronas secundarias, por esto es fundamental realizar su control eficiente, a través de cortes periódicos.

Si se permite el desarrollo de los estolones se debilita la planta con la consiguiente menor producción de frutos. Además hay una disminución de la producción ya que la planta tiene una respuesta vegetativa y disminuye la respuesta a la inducción floral.


PODA DE HOJAS

Consiste en eliminar todas las hojas adultas que ya no son funcionales, denominadas “hojas parásitas”, como también todos los restos de inflorescencias, cuidando de no dañar las coronas de la planta. La intensidad de la poda dependerá del vigor de la planta y del objetivo perseguido.


ÉPOCAS DE PODA

Poda de Invierno

Esta labor se realiza en invierno, pero no debe hacerse muy temprano ya que la planta debe acumular previamente las reservas que están disponibles en las hojas y que se acumularán en los órganos de reserva (coronas y raíces). El nivel de reserva que acumule la planta en el otoño anterior incidirá directamente en la respuesta de la planta en la primavera siguiente, por esta razón es fundamental realizar un adecuado programa de fertilización en poscosecha.


Cuanto más fría es la zona y aumente el riesgo de heladas, más tarde debe realizarse esta labor para proteger las nuevas yemas que brotarán a inicio de primavera.

Por razones sanitarias (plagas y enfermedades) es recomendable eliminar del frutillar el desecho de la poda y quemarlo.


Poda de Verano (cultivar día corto)

Dependiendo del vigor de la planta, esta labor también se puede realizar en los meses de verano para disminuir el crecimiento vegetativo de las plantas (sólo en caso de plantas con exceso de vigor y sin floración, es decir plantas vegetativas), y así promover la segunda floración además favorece el crecimiento de nuevo follaje con mayor actividad fotosintética. Es muy importante la fecha en que se realiza esta labor en verano, debe hacerse tempranamente al término de la primera floración para no retrasar la segunda floración.



Mi carrito